En los Arcanos de mi alma hay sitio para todo y cada cosa esta en su justo espacio. Nada hay al azar, no hay conflictos, no hay errores, es el mundo perfecto que me mantiene en pie, latente, consciente, vivo. Es mi plaza fuerte, pero tambien mi último reducto, mi atalaya y mi mas lejana frontera. Dios te guarde! Bienvenido! trae paz si es lo que posees, o trae guerra si quieres, a mi alma le da igual.
Bienvenida a Los Arcanos
Cerca de Casiopea
Ursus Minor
martes, 11 de enero de 2011
¿Y SI EN VEZ DE PLANEAR TANTO VOLÁRAMOS UN POCO MÁS ALTO?
Infierno V
Yo rehusé amablemente, invadido por el terror nocturno, diciendo que todas las expediciones hombre adentro acaban siempre en superficial y vana palabreria.
Preferí encender la luz y me dejé caer otra vez en la profunda monotonía de los tercetos, allí donde una voz que habla y llora al mismo tiempo, me repite que no hay mayor dolor que acordarse del tiempo feliz en la miseria.
Juan Jose Arreola
Sleepless in Apodaca
lunes, 10 de enero de 2011
De las escenas mas impactantes que he visto..
Acuerdate de mi
mira en redor su soledad que aumenta
como un péndulo inmovil: ya no cuenta
las horas que se van!
No siente los minutos cadenciosos
a golpe igual del corazón que adora
aspirando la magia embriagadora
de tu amoroso afán.
Ya no late, ni siente, ni aún respira
petrificada el alma allá en lo interno;
tu cifra en mármol con buril eterno
queda grabada en mí!
Ni hay queja al labio ni a los ojos llanto,
muerto para el amor y la ventura
esta en tu corazón mi sepultura
y el cadáver aquí!
En este corazón ya enmudecido
cual la ruina de un templo silencioso,
vacío, abandonado, pavoroso
sin luz y sin rumor;
Embalsamadas ondas de armonía
elevábanse a un tiempo en sus altares;
y vibraban melódicos cantares
los ecos de tu amor.
Parece ayer! ...De nuestros labios mudos
el suspiro de ¡"Adiós" volaba al cielo,
y escondías la faz en tu pañuelo
para mejor llorar!
Hoy... nos apartan los profundos senos
de dos inmensidades que has querido,
y es más triste y más hondo el de tu olvido
que el abismo del mar!
Pero, ¿qué es este mar? ¿qué es el espacio,
qué la distancia, ni los altos montes?
Ni qué son esos turbios horizontes
que mira desde aquí;
si al través del espacio de las cumbres,
de ese ancho mar y de ese firmamento,
vuela por el azul mi pensamiento
y vive junto a tí:
Si yo tus alas invisibles veo,
te llevo dentro del alma estás conmigo,
tu sombra soy y donde vas te sigo
por tus huellas en pos!
Y en vano intentan que mi nombre olvides;
nacieron, nuestras almas enlazadas,
y en el mismo crisol purificadas
por la mano de Dios.
Tú eres la misma aún;
cual otros días suspéndense tus brazos de mi cuello;
veo tu rostro apasionado y bello
mirarme y sonreír;
aspiro de tus labios el aliento
como el perfume de claveles rojos,
y brilla siempre en tus azules ojos
mi sol, ¡mi porvenir!
Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido;
mi nombre está en la atmósfera, en la brisa,
y ocultas a través de tu sonrisa
lágrimas de dolor; pues mi recuerdo tu memoria asalta,
y a pesar tuyo por mi amor suspiras,
y hasta el ambiente mismo que respiras
te repite ¡mi amor!
¡Oh! cuando vea en la desierta playa,
con mi tristeza y mi dolor a solas,
el vaivén incesante de las olas,
me acordaré de tí;
Cuando veas que una ave solitaria
cruza el espacio en moribundo vuelo,
buscando un nido entre el mar y el cielo,
¡Acuérdate de mí!
Mi Gloria Es... ¿Seguirlo a Él?
Mi gloria es seguirlo a Él…
Recuerdo cuando esta frase mencionada por Kasturba Makharji (Esposa de Ghandi) me llenaba de una reverente admiración hacia el papel de la mujer en la pareja, un papel aceptado reverentemente me llenaba de un verdadero deseo de encontrar una pareja que pensara de esta forma, por supuesto jamás conocería una mujer así, por lo menos no sería jamás lo que yo realmente debía encontrar, ahora por supuesto esta frase me suena completamente misógina y desatinada, debido a que las mujeres que me ha tocado conocer jamás considerarían que su gloria radica en el seguimiento ciego de una persona, por muy enamorada que estuvieran de él.
Por otra parte, ahora pienso que Dios nos pone en la vida por diversos motivos, algunas personas según pienso vienen al mundo con objetivos muy específicos y su vida va siendo preparada para realizar una sola y muy determinante acción, y toda su vida gira en torno a esta acción determinante, como por ejemplo, algún avance científico, alguna acción específica y determinante en lo político, en lo social, en lo intelectual. Algunas otras vienen con el alma enganchada en objetivos más difusos, de perfil más bajo, como las vidas dedicadas a hacer crecer y proyectar en los demás un estilo de vida en específico, una familia, una vida dedicada al sacrificio.
Ahora esta frase tan simple me lleva a pensar.
¿Cuál es el objetivo de mi vida?
¿Merezco la vida que vivo, estoy llamado a otra cosa?
Tal vez sea tarde para pensar en esto, tal vez sea tarde para todo lo que imagino, pero es difícil abandonar todo lo que se desea con tanto anhelo.
¿Quién tiene una respuesta para mí?
Mi mente ya no me responde, atrofiada como está, mi alma sumida en confusión, tampoco me responde, y estoy cada vez más desesperado, escuchando casi sin esperanza.
sábado, 8 de enero de 2011
Benditas sean las poetisas chilenas...
Me quedaré sola. No huyo este dardo!
Como que mi carne sale del temblor
del sollozo largo, que deja en los labios
la palabra buena o la imprecación.
He de darlo todo: La vida lo quiere!
como da en Otoño el árbol sus hojas;
más queda esperando que en la Primavera
serán su aguinaldo flores olorosas.
Yo no espero nada y he de darlo todo:
lo que era dulzura y era claridad.
Doy mi oro de Otoño, me abrazo al Invierno;
no habrá Primavera, ni Estío vendrá.
He de darlo todo! Me duele... me duele
entregar así mi parte de amor.
La palabra buena huirá de mis labios;
será mi sollozo una imprecación.
No te rindas (Mario Benedetti)
Ojos pequeños...
Perspectiva diferente de tiempo, el tiempo visto con otros ojos.
El tiempo corre muy despacio para mi, la soledad lo hace lacerante, eterno, desesperanzador, para mi, que estés un segundo antes, un segundo más conmigo, es inapreciablemente necesario, si le preguntaras a un moribundo cuantos segundos mas quisiera vivir, te diria que todos y cada uno cuentan.Yo te digo lo mismo. Para los desesperados, un segundo es la eternidad entre la vida y la muerte.
jueves, 6 de enero de 2011
De Guardia, de nuevo...
De Guardia…
Nuevamente en la oscuridad, de nuevo enfrentando la peor de las amenazas, enarbolando de nuevo con orgullo tu escudo y tu pendón, y tus colores en el pecho, de nuevo atada a mi cuello la cinta de tu cabello, que es mi mayor tesoro, mi mayor gloria, mi único recuerdo del día que tus ojos me miraron, el paso del tiempo, que no cede, que se ha convertido en nuestro peor enemigo, más allá de los enemigos que acechan tus murallas, tu dragón insomne, de nuevo entrecerrando los ojos, preparado al ataque, con ojos furiosos, despiadados, amenazantes, con el corazón de hierro derretido, con las garras temblorosas de ansiedad, listo a tu orden de combate, dispuesto a que me lances a la caza, a que me mandes a matar o a ser muerto, nuevamente una pequeña parte de mi mente se rebela… ¿para esto vine a este mundo?,¿Para estar la vida entera esperando que vengas a mi?....... Y rápidamente todo mi ser acalla este torpe pensamiento, con el recuerdo imborrable, aplastante, definitivo, de tus ojos, con el enervante recuerdo de tu risa, y Tu Dragón recupera todo su sentido y su determinación.
Para que otra cosa debería haber nacido algo como yo, sino es para cubrirte, protegerte, esperarte, por toda la vida, por toda la eternidad, a través de cualquier paramo yermo, a través de cualquier desierto de hielo, a través de todas las noches sin termino.
Mis ojos se han hecho rojos, a mucha honra tuya…
Mis manos en algún tiempo destinadas a la música, se han tornado en garras, a mucha honra tuya…
Mi cuerpo se acostumbró a los desvelos, a mucha honra tuya…
Mi alma se sumió en la oscuridad, a mucha honra tuya…
Mi ser todo se dispone a esperar de nuevo, solo, en la oscuridad de la noche, a que amanezcan tus ojos sobre mí, a mucha honra mía.
miércoles, 5 de enero de 2011
Addagio Pour Cordes
Recurro nuevamente a la música que más me gusta, la que llevo en el alma, para expresar mi sentir en este momento, mi dolor, mi soledad, es la Opera Prima de Samuel Barber, “Addagio Pour Cordes”, Tú debes de saber porque es mi música favorita, si Dios me permite morir con un funeral, Tú sabes que ES la música que deben poner para retornar mi carne a la madre tierra:
Ojalá te ayude y la disfrutes al igual que yo, cuando te regocijes en tu propio dolor.
¿No es absolutamente hermosa?
martes, 4 de enero de 2011
Llamado desde los Arcanos
Me he llamado a mí mismo, experto en soledades, ¡qué bien me queda a mi aquella frase del poeta!: “…cuanto te habrá costado acostumbrarte a mí, a mi alma sola y salvaje”.
Como no pensar así, si la mayor parte de mi vida real, la he vivido a solas, entre los sueños de los demás, me he acostumbrado tanto a escuchar respiraciones acompasadas, suspiros apagados, murmullos en otras lenguas y en otras partes, terrores sin edad, llantos entrecortados apenas audibles de gentes que escapan de monstruos invisibles, irreales, intangibles, inexistentes, incontables…como no pensar así, si las partes más conscientes de mi vida las he vivido en medio de la noche, observando en el silencio, oteando una y otra vez la oscuridad, como no pensar así, cuando ha habido momentos que he deseado que la noche fuese eterna, para vagar por las calles y avenidas de mi pueblo, e ir escuchando uno a uno los sueños de todos, hasta el infinito, e ir y venir entre los pliegues nocturnos, cazando al alma que no duerme, encontrarme con los pocos de mi especie, aquellos que han compartido conmigo en silencio mi gusto por este universo primitivo, sumido en la oscuridad, que no estaba en desorden como dice la Biblia sino tan solo en calma, un mundo donde se podía ver a lo lejos al Espíritu de Dios, flotando sobre las aguas, el mundo de antes de la orden de: “¡Sea la luz!” y que fue cuna de todas las cosas que los demás ven.
Me he enamorado de la noche, pero no de la noche escandalosa de las fiestas anuales, no la noche erótica de los primeros amantes, no la noche del terror eterno de los perseguidos por sus remordimientos, de los aterrados de su propia imagen por no saber aceptarse como son, sino la noche fría, oscura, pausada y silenciosa de mi propia soledad, que se me hace a la vez insoportable, dolorosa, pero al mismo tiempo, seductora, mágica y dominante.
Para ti, que conoces el fuego que arde en mis arcanos, Tú que eres amante de la noche, Tú que eres de mi escencia y de mi especie, apresúrate a venir a mí, porque mis ojos ya no ven como antes, están ciegos de tanto buscarte en la oscuridad, apresura tus pasos, para que tomados de la mano sigamos adelante.
Sé que me has buscado, abre ahora los ojos y deja de temer. Esta vez Yo te necesito.
